�ltima Actualizaci�n: 2005-12-16 12:57:42
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CARTAS AL DIRECTOR
MESA REDONDA
 
 
EDITORIAL
La educaci�n requiere un Pacto de Estado y no una pol�tica de parches
FIRMAS
Lenguas rom�nicas
La lengua oficial de quienes nos est�n gobernando, a pesar de ser pr�cticamente la �nica lengua de relaci�n que usa el pueblo balear, desde que, postrados en nuestras cunas, reci�n nacidos, nuestras madres nos la transmiten con amor y ternura. Lengua, que sigue viva gracias a nuestro car�cter insular, que hace que nos asidamos f�rreamente a nuestras ra�ces. Hablar de la historia de la Lengua, es hablar de la historia general del Pueblo. Pues como sabemos, la Lengua nace con la persona, que seg�n nazca en un lugar u otro, aprende a hablar de una forma particular, con la cual ordena el mundo que le rodea poniendo nombre a las cosas, a los lugares por donde pasa, a las costas, monta�as, r�os, etc..., Cuando esa persona que ya sabe hablar, se junta con otras de su misma forma de expresarse, cambian conocimientos, hacen fiestas, ferias, comilonas, etc.

Todo esto, al correr del tiempo, va formando lo que ser� la Cultura de estas personas con una misma lengua y costumbres. Por eso, la historia de nuestra Lengua, no empieza con la llegada a Baleares de las tropas aragonesas y mercenarias de D. Jaime I rey de Arag�n, ahora hace 700 a�os; sino que nuestra lengua Balear, se empez� a formar hace unos 7.500 a�os, en pleno Mesol�tico. Pues as� nos lo confirman los descubrimientos arqueol�gicos de la cueva de "Canet" en particular, y de otras situadas por "Sans�lles, Sant�y y Llub�".

�De d�nde llegaron los primeros y sucesivos habitantes de la Baleares?, de donde siempre han llegado las grandes migraciones, del Levante.

Que como ejemplo, tenemos las edificaciones de car�cter c�clope, que empezando desde Fenicia, pasan por Turqu�a, Grecia, Italia, Cerde�a, Baleares, mediod�a, poniente y norte de la pen�nsula Ib�rica, llegado hasta las Islas Casit�rides (Islas Brit�nicas) y Dinamarca. Para el estudioso de las �tnias y culturas antiguas, no es desconocido el papel preponderante condicionante que ha ejercido el sol sobre las mismas.

Astro dios de las culturas desde el origen de las civilizaciones, se�or de la luz que disipa las tinieblas, se�or del calor y la vida biol�gica. No es desconocido el ansia humana de seguir la evoluci�n solar desde el levante hacia Poniente, para conocer el ignorado lugar donde reposaba, y de esta manera asegurarse la luz permanente. Es tambi�n constante hist�rica que todas las migraciones que han ido en sentido inverso, es decir de Poniente a Levante han fracasado. Haciendo memoria hist�rica de lo apuntado, tenemos el primer fracaso de este movimiento occidente-oriente, con la expansi�n hacia la India de Alejandro Magno.

El segundo fracaso, fueron las cruzadas sobre Jerusalem. El tercer fracaso, la ida de Roger de Lauria sobre Grecia; y ya dentro los tiempos modernos, el cuarto fracaso, es el del Imperio Napole�nico, que se top� con la decadencia precisamente por haber ido hacia Oriente. Sin embargo, no ocurre lo mismo con los movimientos de Levante a Poniente, que empezando por los fenicios, continuando con los egipcios y pasando por los griegos, llegamos a la decadencia de Roma, provocada por un movimiento visigodo, que principiando en el mediod�a de Europa, fue hacia Poniente triunfando sobre las provincias romanas de Sept�mania y Tarraconensis. De Levante vino tambi�n el Cristianismo. As� como el Imperio Bizantino, y tambi�n los �rabes, asimismo de superior cultura que la cristiana, y que estuvieron asentados 780 a�os en la Pen�nsula, por tan s�lo 300 en las Baleares.

Persiguiendo el sol, el hombre iba dejando su cultura en todos los lugares por donde iba pasando. Y as� ha tenido noticia de la escritura Cuneiforme, nacida en Levante, en Mesopotamia. De Levante tambi�n son los Jerogl�ficos.

De all� tambi�n la escritura Fenicia, madre de todas las escrituras alfab�ticas conocidas, pues los griegos, en el siglo VIII a. de C adoptaron el abecedario fenicio, al que le a�adieron las vocales. Pues bien, cuando eso estaba ocurriendo, ya hac�a 1.500 a�os que los fenicios hab�an llegado a las Baleares, portando con ellos contingentes de israelitas. Asent�ndose y mezcl�ndose con los nativos, creando la raza balear actual de esqueleto dolicoc�falo (es de significar aqu�, que el > esqueleto del arquetipo catal�n es braquic�falo). Raza feniciobalear, fundadora de las lonjas comerciales (que posteriormente se convertir�an en ciudades) de Barcelona, Marsella, Tarragona, M�laga, Sevilla, C�diz, Londres, �msterdam y Oslo, las m�s importantes. A donde exportaron nuestra "Kurrilla", que marca los ocho vientos del mundo. Danza, la de los "Cossi�s", que tiene su hermana gemela en la "danza del Sol" que se baila en Escocia dos veces al a�o (al igual que la de los "Cossi�s") por los solsticios de verano e invierno. Dentro del substrato ling��stico balear, nos ha quedado de la �poca pre-fenicia, o quiz�s fenicia, las desinencias:

UTX (Fornalutx, Ferrutx, Bestrutx, etc) ITX (Andr�itx, Felanitx, Costitx, Caymaritx etc.) ITX�L (Portitx�l, Andritx�l, etc.) D�ndose a entender una relaci�n de lugar o de oficio: Fornalutx: del horno (de herrero) Ferrutx: de hierro, o del herrero. Andr�itx: los de Andros (isla griega). Costitx: los de la costa. Felanitx: los de Fel�n (regi�n del interior de Fenicia). Andritx�l: de Andr�itx. Portix�l: del puerto.

Tambi�n tenemos una serie de voces de la �poca pre-hel�cia, que a�n no he podido establecer si son fenicias o no. Y que sin embargo las encontramos en el Vascuence, con misma sem�ntica y parecida fon�tica: Balear: Pitx�, bet�a, j�ch. Vascuence: Pitxar, botua, jake. Lo que me lleva a pensar, que si etimol�gicamente son voces fenicias, resultar�a que nosotros las habr�amos exportado a las Vascongadas, fundando all� lonjas de comercio de camino a las Casit�rides. Esta teor�a nos la refuerza, el hecho, que si a la bandera tradicional del Gran Consejo Balear, Le cambiamos el fondo azul por el rojo, tendremos la Ikurri�a, que adem�s, fon�ticamente se asemeja como gota de agua, a la denominaci�n de la bandera tradicional balear, que es "Sakurrilla" (la gallarda), y sus colores y forma: fondo azul blav� con un aspa de l�neas estrechas (en una relaci�n de cinco cent�metros de anchura por metro de tela de fondo) en verde, y sobrepuesta una cruz tambi�n de l�neas estrechas, en amarillo. Pero a pesar de todo, el elemento fundamental del balear como lengua neolatina, es el lat�n com�n. Pues el lat�n culto era �nicamente usado por la minor�a gobernante y por la Curia eclesi�stica.

Que para mantener su preponderancia, hac�a caso omiso a las lenguas que se iban formando en el crisol de esta gran f�brica de cultura que son los pueblos. De aqu�, que la verdadera lengua del pueblo balear, hasta mediados del siglo XIX, no pudiese salir a la luz. Los motivos son diversos, pero el m�s importante es, sin duda, porque no era la lengua oficial de Baleares, a pesar de ser la �nica hablada por el pueblo llano, hasta bien entrado el siglo XX. En este siglo, el XIX, se public� la gram�tica de la lengua mallorquina, concretamente en 1.835. Pero no nos dur� mucho el gozo, pues una vez m�s, los gobernantes, esta vez desde Madrid, vuelven a arrinconar nuestro verbo con una Real Orden Ministerial, en la que se ordena que la ense�anza en todas las escuelas p�blicas y universidades de Espa�a, fuese impartida exclusivamente en castellano. De esta forma nuestra reci�n nacida gram�tica cay� en el olvido.

Hasta el punto que despu�s de 71 a�os, en 1.906, los propios fil�sofos y ling�istas bale�ricos, desconoc�an totalmente su existencia. Pues as� lo dejaron plasmado en los pr�logos de algunas de sus obras, personajes como D. Tom�s Aguil� y Cort�s, (1.817), D. Antonio Figu�ra (1.840) y D. Idelfonso Rull�n (1.906) (quien tradujo El Quijote al Mallorqu�n), por nombrar algunos, los cuales nos hacen saber que escriben as� a falta de unas normas ortogr�ficas. Tambi�n Mos�n Alcover, D. Mariano Aguil�, D. Costa y Llobera, se expresaron en el mismo sentido, reconociendo adem�s, que al no tener otra hicieron uso de la ortograf�a del lemos�n. Pero volvamos a tomar la l�nea que nos ocupa y regresemos al lat�n. Nuestro pueblo, libre de las reglas ortogr�ficas y fon�ticas latinas, gracias a la insularidad, d�a a d�a iba amasando un lat�n antiguo, con su habla ancestral de fon�tica dulce, en�rgica y armoniosa heredada del griego.

Asimilaci�n y evoluci�n latina, que tardar�a m�s de 500 a�os den dar sus primeros frutos, pues sabemos por la carta Enc�clica del Obispo Severo de Menorca, en el siglo V, que los nombres de las mujeres de Baleares, la mayor�a a�n eran de procedencia griega. Lo que nos demuestra que en estas fechas, el lat�n era la lengua oficial, no la del pueblo. Tal y como ocurre hoy d�a, en que la lengua oficial es el Catal�n, y la del pueblo sigue el Balear. Cuando el lat�n pas� a formar parte del contexto ling��stico balear, fue cribado, rechazando de �l aquellas dicciones que ya ten�an su correspondencia en nuestra lengua. Siendo por ejemplo: Ro�lla, est�da, atapins, gel�s, pitxe, bet�a, futx, arrux (Amapola, > mansi�n, zapatillas, celoso, jarro de agua, voto a .., vete, �largo!, etc).

Y como es natural, toda la topon�mia anterior al lat�n: Pantal�u, Pagu�ra, agalluf, Art�, C�mpos, Felanitx, Costitx, Castellitx, Caymaritx, Galil�a, Ori�nt, Ferrutx, Bestrutx, Fornalutx, Andr�itx, etc. De la uni�n del habla ancestral y del lat�n de la primera �poca, naci� el balear actual, conservando su dulce fon�tica. La crisis que sufri� el lat�n a partir del siglo V, no se not� en Baleares, pues precisamente por ser islas, �ste se conserv� sin grandes cambios fon�ticos. Ni siquiera los v�ndalos, �nico pueblo germ�nico que pis� Baleares, consiguieron que cambi�semos el habla. De aqu� hasta la ocupaci�n de Baleares por el Imperio Bizantino, tan s�lo pasaron 70 a�os. Y con ellos tampoco se presentaron problemas de lenguaje, pues los bizantinos se expresaban con un lat�n muy elenizado, al igual que nosotros. As� llegamos a la invasi�n militar �rabe en el siglo IX, produci�ndose una r�pida asimilaci�n de voces, pero sin modificar para nada la estructura ling��stica propia. De estas fechas son precisamente, los asentamientos bale�ricos en las costas del Ampurd�n, de ah� que en esa zona peninsular, tambi�n se usen los art�culos propios de Baleares �es y sa".

Con el rey Jaime I de Arag�n nos lleg� el lemos�n, lengua usada por los escribas y fariseos al servicio del rey. Se hace obligado recordar, llegados a este punto, que al producirse el desembarco de don Jaime I, en la isla de Pantal�u, �ste pudo mantener una conversaci�n con un nativo llamado Al� de la Palomera, SIN NECESIDAD DE INT�RPRETAR. Lo mismo aconteci� tambi�n al reunirse con otros nativos, cuyo exponente seg�n las Cr�nicas, es Benhabet, se�or de "Auf�bi Incha y Pll�nsa", con quienes tampoco tuvo necesidad de ning�n int�rprete. Tampoco tuvieron que necesitar int�rpretes los alcaldes que nombr� a petici�n de la poblaci�n nativa. En cambio, as� tuvo que hacer uso de un jud�o versado en lengua ar�biga, cuando tuvo que parlamentar con el Wal� de Palma, as� como al rend�rsele �ste meses m�s tarde. Estos hechos, junto con la realidad hist�rica de que nunca hubo ninguna inteligencia, de la poblaci�n balear con Catalu�a, ni inmigraci�n alguna de poblaci�n catalana hacia Baleares, Excepto en 1.114/1.115. en que se produjo el expolio de Ibiza y Palma, por un ej�rcito de Pisanos y Godos al mando de Ram�n Berenguer III, conde de Barcelona, nos confirman, que nuestra lengua se form� en Baleares por s� misma, con las influencias propias de un pa�s que era puerto obligado de toda la navegaci�n hac�a Occidente, y de Occidente hacia Oriente. De esta forma, nos encontramos que antes de la llegada del aragon�s, en el siglo XII, arribaron y se asentaron en Baleares, muchas familias provenzales de religi�n C�tara (Cristianos puros). La cual fue declarada her�tica por el Papa Inocencio III, y por consiguiente ferozmente perseguidos sus practicantes, por las tropas papales y de D. Pedro II de Arag�n, padre de D. Jaime I. Tambi�n fueron obligados much�simos de ellos a unirse a las tropas de D. Jaime I en la conquista de Mallorca, so pena de perder la vida si no lo hac�an. Tal fue as�, que el padre de Ram�n Llull c�taro, rico hombre, fue obligado a poner dos galeras armadas a su costa para ayudar a la conquista. Ello motiv� que tanto �l como los que con �l llegaron se afincaran en Mallorca, mezcl�ndose con los nativos; no encontrando ninguna dificultad idiom�tica. Al tiempo, el balear se enriqueci� con el provenzal, al ser �sta una lengua m�s literaria. De que esta lengua arraig� entre nosotros, no hay ninguna duda, pues nos es suficiente hojear cualquier diccionario de Provenzal, para darnos cuenta que conservamos aproximadamente, un 40% de esa lengua en nuestro l�xico actual. Cuando Jaime II de Mallorca hered� el reino, nuestra lengua ya estaba formada, tal y como lo demuestran muchos escritos de Ram�n Llull, como por ejemplo, en Vida Coet�nea y "El Desconhort". En donde Lull hace uso de voces exclusivamente baleares: "n�stro, v�stro, ll�go, h�mo, sa, orde, l�hey, servici, etc." Adem�s, en la obra Vida Coet�nea, nos hace saber que est� escribiendo en su lengua vulgar mallorquina. Y en una copia de la obra Blanquerna, tambi�n de Ram�n Llull, el autor, nos dice expresamente, que lo ha traducido del mallorqu�n al valenciano.

Es de resaltar, que el balear, tal como el provenzal, el rumano y el italiano, no usa erre final rom�nica en sus infinitivos. Italiano Rumano Provenzal Balear Abbandonare Abandona Abandouna Abandon� Abdicare Abdica Abdica Abdic� Accreditare Acredita Acredita Acredit� Aggiornare Actualiza Actualisha Actualis� Adattare Ajusta Ajhusta Ajust� Absorb� Assobire Assourbi Absorb� (xucl�) Adem�s, tampoco usa erre final rom�nica en los nombres y monos�labos.

Hecho �ste, reconocido por prestigioso fil�logos en la obra "Lexicon der Romanistischen Linguistik" (1.991), p�gina 139, donde los autores, aseveran: "�en los nombres y en los monos�labos la erre final rom�nica desaparece en balear, acentuando dicha desaparici�n. En los nombres infinitivos, la erre rom�nica final aparece cuando al verbo se le une un pronombre encl�lito". Por contra, Si usan erre procedentes del rom�nica, el lemos�n, el franc�s, el valenciano, el espa�ol y e catal�n. Lenguas todas ellas procedentes del Rom�nico. Todo estudioso sabe, que toda lengua dentro de su regularidad, est� llena de subsistemas. De aqu�, que la regularidad de la evoluci�n de una lengua como la nuestra, sea relativa y no siempre f�cil de reducir a causas concretas, como si de un problema matem�tico se tratase.

Miguel Garau